domingo, 14 de agosto de 2011

Capítulo 1 :Un sentimiento nuevo y frío (parte I)



Era un 23 de Febrero, realmente helador. El viento soplaba, y la nieve caía inusitadamente para aquella época del año.
Los árboles aparecían febriles y quebradizos bajo el soplar del viento diurno. Los árboles de hojas perennes, bajo la sábana blanca resplandecían como si emanasen luz propia.

Aquel día, salí por el bosque, como de costumbre.
Me había puesto las orejeras rosas que mi hermana Cindy me había comprado poco antes de marcharse a París para no volver. Lo cierto era, que no pegaba demasiado bien con nada que yo pudiese tener en el armario, pero su tacto, tan suave, me hacía sentir a Cindy cerca, y podía pensar, que quizá así las cosas empezarían a tener sentido.

Sumida en mis pensamientos no noté que algo extraño estaba pasando, hasta que de pronto, la quietud me sacó de mi ensimismamiento.

En la copa de los árboles, la nieve se arremolinaba dando círculos y volteretas. El viento no obstante había dejado de soplar y los copos de caer.

Era como si el tiempo se hubiese parado por un instante.

A lo lejos, observé (siguiendo el lindero que comunicaba mi casa con el bosque) un extraño resplandor, sutil, lo suficientemente insignificante como para pasar inadvertido. No obstante yo conocía aquel bosque, llevaba visitándolo desde niña, y aquel sutil cambio era para mi un enorme error de la naturaleza.

Me acerqué lentamente al lugar del resplandor, para observar con asombro, que no era sino una puerta de hielo.

Junto a la puerta, en un saliente (un pilar a juzgar por la altura) de lo que parecía ser el principio de una gran ciudad, se encontraba un chico.
Jamás había visto un rostro más hermoso (y probablemente jamás volvería a ver nada similar).

Su piel era nívea, más pálida quizá que el mismo blanco. Sus ojos eran los más azules que yo en mi vida jamás vería, como una lágrima eternamente congelada.
Tenía el pelo negro con las puntas del color de los ojos, como si se le hubiese quedado helado al frío.

De pronto, el chico se acercó a mi y me tendió la mano. No fui consciente de que había entrado en la ciudad hasta que fue lo suficientemente tarde como para poder alejarme un instante:

-Me llamo Riley- me dijo una vez traspasado el umbral.

No se limitó a saludos (que después me enteraría, consideraba banales) me miró, como ningún hombre había hecho hasta entonces.
En aquel momento me arrebató el alma.
Lo supe en ese instante, por la manera que tuvo de rozar mi mano, por el gélido y fogoso tacto de su piel contra la mía, por la súbita electricidad que empañó mis sentidos; por eso lo supe...

-Soy Keyla- "creo" quise añadir.

Él se rió entonces, como si pudiese sentir el choque de los sentimientos contrapuestos que embargaban mi alma. Me dolía la vida.

-Me gusta tu nombre- dijo de pronto como si hacerlo fuese lo más natural del mundo.

Yo me ruboricé al sentir su escrutinio, desde que pisara su mismo suelo, no había dejado de mirarme ni un instante. Su mano, aún estaba enlazada a la mía, quemándome y helándome al mismo tiempo.
Tenía los dedos entumecidos, pese a todo, no me aparte, igual que él no apartara su mirada antes.

De pronto, Riley se levantó del suelo. Desde que llegara no se había movido del sitio ( no había sido él quien se acercó a mi. Mi cuerpo, por inercia, lo había hecho, como si aquello fuese lo más natural del mundo), no obstante, ahora sus ojos enfocaban un infinito imperceptible para mi.

-¿Qué pasa?- pregunté una vez liberada del hipnótico hechizo de su mirada.

No me había dado cuenta de que me había sentado a su lado. Estaba tiritando, pues tenía los pantalones completamente mojados, y las manos heladas. "Tenía que haber cogido unos guantes" me previne demasiado tarde.

-Deberías irte- me confesó- me están buscando.

Quise hacerle mil preguntas: "¿Porqué te buscan? ¿Dónde estamos? ¿Porqué no huyes?...", no obstante sólo pude hacerle una:

-¿Volveré a verte?- "no quiero separarme de tu lado, ¿no lo entiendes?" quise gritarle

Sabía que era una pregunta estúpida, no tenía más que desandar lo andado y volver al día siguiente por el mismo camino, sin embargo, algo dentro de mi me decía, que no volvería a encontrar aquella ciudad; que hoy, después de dieciséis años sin aparecer, aparecía ante mis ojos como por arte de magia, y que igual que había aparecido, desaparecería después... y Riley se iría con ella.

Riley me miró un instante, con una enorme sonrisa plasmada en los labios.
Sus ojos refulgían con la luz propia que emanaba de su persona.

Bajó la mirada entonces, y tras un leve destello azulado (destello que se reflejó en sus ojos, proporcionándole la mirada que yo más amaría en toda mi vida) apareció una rosa de hielo en sus manos hasta entonces vacías.

-Toma cógela- una vez entregada la rosa, me asió por los hombros, y mirándome fijamente a los ojos me dijo- ella te guiará. Da igual dónde esté, ¿lo comprendes?, tú síguela, no mires por donde vas ni hacia donde. Síguela y me encontrarás.

De pronto oí un ruido, algo que sin duda él había percibido mucho antes que yo.

-Te encontraré- le prometí

-Lo sé- susurró y con un leve abrazo, se marchó de mi lado.

Yo acuné la rosa en mis manos, un breve instante, como si fuese un niño, después, convencida de varias cosas me fui, con la esperanza de volver mañana : "Ella te guiará"

Mientras desandaba lo andado por el lindero que conducía a mi casa un último pensamiento (algo en lo que tendría que pensar tarde o temprano) asoló a mi mente:

"Si de algo estaba segura, era, de que Riley no era humano.
Que aquella ciudad, no era algo que fuese a encontrar en un mapa.
Que todo lo que tenía que ver con él, era un completo e inquietante misterio para mí, algo que escapaba a toda entendedera posible.
Y que inevitablemente, y de la manera más absurda posible, estaba totalmente enamorada de él"


7 comentarios:

Dark or light dijo...

Me ha encantado ^^ es precioso, solo una duda. Tu personaje tiene 16 años?

emperatriz de sueños dijo...

Sí, Keyla tiene 16 años :) cuantos años va a tener Tara?
Por cierto tengo que pensar la edad de Riley! ainsss estoy super contenta/emocionada! :)

Dark or light dijo...

jajaj, Tara va a tener 14 para 15, como yo, bueno, el año que viene hago 15 xD

A.J dijo...

Me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ^^ Me encanta tu forma de expresarte, Emperatriz de Sueños, ^^ Yo nunca podría escribir así >.< xD

emperatriz de sueños dijo...

Hola A.J! muchas gracias ^^ me alegro mucho de que te gustase la historia :)
Opino que eso que dices de que no podrías escribir así es una autentica tontería, cada uno tiene su manera de escribir y todas, de una u otra forma, son maneras de escribir fantásticas ;)
Muacksss y muchas gracias por comentar ^^

Julie dijo...

Yo tambien quiero escribir asi >.< Me encanta!

emperatriz de sueños dijo...

Gracias :D! pero te digo lo mismo que a A.J, opino que cada uno escribe de una manera y que eso es ya de por si muy especial :)